domingo, 25 de octubre de 2009

sábado, 17 de octubre de 2009

Curiosidades acerca de la mujer en Roma

Gracias a los descubrimientos arqueológicos y representaciones artísticas (pintura y escultura) podemos conocer muchos de los gustos, modas, costumbres y curiosidades de la mujer de la Roma antigua.
Por ello, tras leer algunos artículos y recoger
datos de varios libros de cultura clásica, he decidido escribir aquí acerca de algunas de las costumbres de estas mujeres , ya que me han parecido muy interesantes.


Peinado:
El peinado no variaba solamente de acuerdo con la moda como sucede actualmente, sino también con los rasgos faciales. Las mujeres llevaban diferentes tipos de moños, recogidos con adornos (como alfileres) etc. Y eso de teñirse el pelo no es nada moderno, pues las damas romanas ya hacían uso de este invento en su época: en tonos rojos cobrizos, rubios (para conseguir estos tintes usaban polvo de oro, pigmentos...) En Roma se daba mucha importancia al cabello, pues de él dependía la situación y el gusto a la hora de presentarse ante los demás.La calvicie se consideraba un deshonor.






Vestimenta:
Usaban túnicas adornadas con pallas (chal de lana), mantos o palios (como símbolo de viudedad) y en ocasiones velos.Las mujeres casadas vestías stolas que se ajustaban al cuello, al hombro, y podían adornarse con broches. Normalmente estas vestimentas eran de color blanco, pero con el paso del tiempo se extendió la gama de colores, utilizándolos todos excepto el púrpura, que se reservaba a las princesas. En los pies llevaban siempre sandalias de cuero atadas a la pierna. Además de todo esto, adornaban sus muñecas y dedos con anillos, brazaletes, pulseras y colgantes de todo tipo.



Belleza :
El uso del maquillaje no es precisamente algo moderno, ya que en la Antigüedad, las damas también hacían uso de él. Usaban una mezcla de tiza y plomo en la cara, polvos de vino para las mejillas y los labios, polvos de antimonio para ennegrecer cejas y pestañas, y demás ungüentos y mezclas para mejorar el tono de piel, disimular las imperfecciones.. Además de todo esto, usaban los baños públicos, divididos en tres zonas:
-Unctuarium: donde recubrían su cuerpo de arena, polvos y aceite.
-Caldarium: donde se daban baños de vapor.
-Tepidarium: baños tibios y fríos.



Si queréis conocer más curiosidades del mundo romano a través del arte, os sugiero esta página:
http://www.isftic.mepsyd.es/w3/eos/MaterialesEducativos/bachillerato/arte/arte/x-antigu/anti-enl.htm

miércoles, 14 de octubre de 2009

Renuncia de amor: Cayo Valerio Catulo.



Gaius Valerius Catulus fue un importante poeta nacido en Italia (87 a.C - 57 a.C.).
Fue el principal representante de la corriente literaria de los poetas "poetae novi o neoteroi", términos que Cicerón empleó despectivamente para referirse a poetas influenciados por los griegos.Vivió en Roma siguiendo a su amor Clodia, esposa del gobernador de Galia, Metelo.
Clodia era una mujer muy bella que inspiró a Catulo una violenta pasión y un amargo desengaño, acerca del cual escribe en muchos de sus versos bajo el pseudónimo de Lesbia.
Los poemas de Catulo pueden clasificarse en varios grupos, según su intención: mitológicos, satíricos y líricos.(La mayoría de ellos poseen un carácter autobiográfico.) Catulo se revela como un maestro tanto para la expresión de los mas íntimos sentimientos, como para la terminología mas grosera.


Aquí dejo un famoso poema de Catulo, sacado del libro "Clásicos de Grecia y Roma". Su nombre es Renuncia de amor (CARMINA CATVLLI VIII) y en él nos habla del desengaño amoroso y la actitud para conservar la dignidad. En mi opinión, bastante bueno.



Renuncia de amor.

¡Desgraciado Catulo, deja de hacer tonterías,
y lo que ves perdido dalo por perdido!
Brillaron una vez para ti soles luminosos,
cuando ibas a donde te llevaba tu amada,
querida por ti como no lo será ninguna.
Entonces se secedían escenas divertidas,
que tú buscabas y tu amada no rehusaba.
Brillaron de verdad para ti soles luminosos.
Ahora ella ya no quiere; tú, no seas débil, tampoco,
ni sigas sus pasos ni vivas desgraciado,
sino endurece tu corazón y manténte firme.
¡Adiós amor! Ya Catulo se mantiene firme;
ya no te cortejaré ni te buscaré contra tu voluntad.
Pero tú lo sentirás, cuando nadie te corteje.
¡Malvada, ay de ti! ¡Qué vida te espera!
¿Quién se te acercará ahora? ¿Quién te verá hermosa?
¿De quién te enamorarás? ¿De quién se dirá que eres?








sábado, 3 de octubre de 2009

Familia romana


La familia romana de la antigüedad no era tan diferente al concepto de familia que tenemos hoy en día. Estaba formada por todo aquel que viviese bajo la autoridad del cabeza de familia, que, como en casi todas familias era el hombre. Él era quién se encargaba de la economía, y los principales trabajos y asuntos. La mujer y los hijos están en un segundo plano.

El padre como ya hemos dicho, era el pilar fundamental, conocido como el "pater familias". Controlaba y administraba la casa.Su sucesor era el primer hijo varón.

La esposa tenía un papel mucho más secundario, se encargaba de la casa y de cuidar a sus hijos. Al principio la mujer estaba bajo la autoridad del marido, sin libertad alguna, pero poco a poco fue obteniendo libertades. Por otra parte, los hijos eran el futuro de la familia, por lo que el pater familias se encargaba de ellos hasta que tuvieran la edad suficiente. Mientras tanto, era la esposa la que se ocupaba de su enseñanza, hasta los siete años. De ahí en adelante iban a la escuela donde completaban su enseñanza, y dependiendo del "status social" al que perteneciesen, acudirían o no posteriormente a estudios superiores.

También aparecen en la familia romana los libertos y esclavos.Los esclavos trabajaban en la casa, en las tareas domésticas o en lo que el señor les ordenase. Su sueldo dependía de lo que el amo quisiera, asi como su castigo si no cumplían con las órdenedes. La esclavitud en la cultura romana era algo normal. Los esclavos lo eran porque habían sido vendidos, por la derrota tras una guerra, o sencillamente por ser hijos de esclavos. Pero se podía salir de la esclavitud: un esclavo podía dejar de serlo siempre y cuando su amo se lo permitiese. De este modo pasarían a ser libertos.