lunes, 14 de junio de 2010

¡Están locos estos romanos!


Entre la larga y sangrienta lista de emperadores romanos podemos destacar sin duda ciertos personajes que marcaron historia por su carácter, el cual hacía dudar de su cordura.Encontramos estas características en emperadores como:

CALÍGULA

(18 de marzo de 37-24 de enero de 41).


Su nombre real era Gaivs Ivlivs Germanicvs, apodado Calígula (botas pequeñas). Fue un odiado personaje durante la historia del Imperio Romano.Tras la muerte de su tío Tiberio se hizo con el poder de inmediato.

A Calígula le deleitaba la tortura y le gustaba cenar rodeado de hombres y mujeres que morían lentamente a manos de sus verdugos.Pero no se puede pretender que tenga buen corazón alguien que de niño ha visto cómo su padre muere envenenado, su hermano mayor es obligado a cortarse él mismo el cuello y su madre y su otro hermano mueren de hambre.Sólo sobrevivieron sus hermanas, con quienes Calígula mantenía relaciones sexuales de forma regular en público.

Durante su corto reinado (del 37 al 41), sufrió varias crisis, tras las cuales declaró que era un dios y nombró a su caballo sacerdote de su templo. También disfrutaba humillando a sus senadores y obligando a sus esposas a prostituirse.

En el fondo, más que un hombre malvado, está claro que Calígula era un demente.

NERÓN

(octubre de 54-junio de 68)



Nerón, un ser violento, permaneció en el poder desde el año 54 hasta el 63, pero al menos durante los primeros años de su reinado gobernó con sabiduría bajo la orientación de su tutor, Séneca.

Compartía con la mayoría de los romanos su afición por los espectáculos crueles en el anfiteatro. Se ensañaba con los cristianos especialmente, a los que mandaba crucificar o ser devorados por los leones en el circo, y de noche los utilizaba como antorchas humanas para iluminar los jardines de su palacio.

Nerón sentía un odio especial hacia todos y cada uno de los miembros de su familia, lo que le condujo a sus respectivos asesinatos: envenenó a su hermano para impedir que le usurpara el trono, envió asesinos a que mataran a su madre para librarse de sus conspiraciones, mató a la tía que lo había maltratado para apoderarse de sus lujosas fincas, y asesinó a su esposa, Octavia, para casarse con Popea.

Tras descubrir una gran conspiración en su contra, Nerón comenzó a ver enemigos en todas partes y ordenó la ejecución de centenares de senadores, aristócratas y oficiales. Al final, abandonado por sus ejércitos, el Senado y la Guardia Pretoriana, huyó a una villa de las afueras de Roma, donde se suicidó.

En la película "Quo vadis?" aparece perfectamente descrito y caracterizado el personaje de Nerón (a partir del minuto 6:23)


martes, 8 de junio de 2010

Fedro.


Cayo Julio Fedro (20-15 a.C. - hacia 50 d.C.) fue un importante fabulista latino nacido en Macedonia, del cual se conservan ciertos datos, todos ellos recogidos a través de su obra.Aunque era esclavo, recibió una esmerada educación desde joven (sobre todo en latín, puesto que su lengua natal era el griego).

El estilo de Fedro es simple y claro. Se caracteriza por la brevedad, la variedad y el cuidado de la expresión. A pesar de las expresiones cultas, también refleja Fedro intencionadamente en sus composiciones elementos del lenguaje hablado más popular. Así simpatiza con las clases populares y el pueblo llano en el que creció.

Aún en nuestros días, es difícil no conocer las fábulas de El lobo y el cordero, La zorra y las uvas o La zorra y el cuervo.


Aprovechando que en clase estamos trabajando sobre una de estas fábulas de Fedro, he consultado algunas páginas acerca del mismo y he encontrado un vídeo sobre una muy conocida:La zorra y las uvas.
¡Que lo disfrutéis!

DE VULPE ET UVAS:

(Spernit superbus quae nequit assequi)

Fame coacta vulpes alta in vinea

Uvam appetebat summis saliens viribus,

Quam tangere ut non potuit, discedens ait:

Nondum matura est, nolo acerbam sumere.

Qui facere quae non possunt verbis elevant,

Adscribere hoc debebunt exemplum sibi.



Acuciada por el hambre, una zorra intentaba alcanzar unas uvas que pendían de una elevada viña saltando con todas sus fuerzas. Al no conseguir alcanzarlas, dijo cuando se marchaba: "Están verdes y no quiero comerlas ácidas".

Quienes quitan valor con sus comentarios a las cosas que ellos no pueden hacer, deben aplicarse este cuento a sí mismos.